• Marcelo Aguirre

¿Qué necesito soltar?



Con la asombrosa expansión que, en las últimas tres décadas, ha tenido el Budismo, en general, y el Mindfulness, en particular, se han popularizado ciertas ideas que, por demasiado sintéticas, suelen prestarse para interpretaciones parciales, cuando no erróneas. Tal es el caso de la invitación a 'soltar' como camino hacia un mayor bienestar personal.


Hay quienes confunden la práctica espiritual del 'soltar' con una especie compulsión a evitar todo lo que sea incómodo o requiera esfuerzo sostenido. Otros confunden 'soltar' con una cierta incapacidad de establecer vínculos emocionales profundos, duraderos y, en última instancia, auténticos y comprometidos. Nada de eso es 'soltar'. El verdadero 'soltar' es el que nos lleva a incrementar y a sostener nuestro bienestar; nada tiene que ver con la evitación temerosa y la desconexión desamorada.


Entonces, ¿a qué se refiere la invitación a 'soltar' como práctica saludable, necesaria y benéfica? El maestro zen Thich Nhat Hanh lo expresa con la máxima sencillez y profundidad, del siguiente modo:


«Soltar nos da libertad, y la libertad es la única condición para la felicidad. Si en nuestro corazón nos aferramos a cualquier cosa (ira, ansiedad o posesiones), no podemos ser libres». ~ Thich Nhat Hanh (1998; p. 78)

Una adecuada compresión del 'soltar', entonces, es priorizar nuestro auténtico bienestar. Soltar implica, primero, reconocer lo que limita nuestro potencial, como decimos en el Coaching Ontológico; o lo que nos aleja de nuestros valores, como decimos en