• Marcelo Aguirre

Estrés: Cómo evitar que nos supere



Exceso de pensamientos inútiles (Overthinking)


Hoy, como cada día, tenemos mucho en qué pensar: dinero y cosas que queremos comprar, el trabajo, responsabilidades, familia, y preocupaciones relacionadas a la enfermedad (máxime estando en pandemia)… Cada uno puede completar la lista. Tenemos, seguramente, muchas cosas sobre las que pensar, que nos generan preocupación y ansiedad. Nuestra mente no descansa, salta de un pensamiento a otro, relacionados con algún ‘problema’ o tema a resolver, y con cada uno de esos pensamientos nuestro cuerpo se pone más tenso e inquieto. Se nos hace cada vez más difícil focalizarnos en aquellas cosas que realmente nos importan, porque pensamos en aquellas otras que aún no llegamos a ‘resolver’. No podemos concentrarnos. En ocasiones, no logramos conciliar el sueño. En pocas palabras, nos sentimos estresados.


A mayor estrés, mayor cantidad de pensamientos negativos, preocupaciones excesivas e inútiles; y a mayor cantidad de pensamientos negativos, mayor inquietud, ansiedad y estrés. En este punto es donde debemos tener cuidado. El estrés puede convertirse en una bola de nieve, que va incrementándose y retroalimentándose con el paso de los días; va minando nuestra energía física y mental, y va erosionando nuestra capacidad para relajarnos y disfrutar de estar vivos (lo cual nunca es poca cosa).




Dime cómo piensas y te diré como te sientes


La psicología de enfoque cognitivo ha puesto de manifiesto que existe una estrecha relación entre nuestras emociones y pensamientos (Beck, 1979). Aunque la relación entre ellos no es lineal sino más bien circular y dialéctica, podemos considerar que si nuestro pensamiento se repite con un tinte negativo, muy probablemente experimentaremos emociones disfóricas, incómodas, como tristeza (si el pensamiento gira en torno a 'algo que nos falta’), enojo (si el pensamiento incluye algún tipo de reproche, como ‘esto no debería pasar’), culpa (si pensamos que ‘podríamos haber hecho algo diferente’), miedo o ansiedad (si pensamos que ‘podría pasar algo indeseado’), angustia (una mezcla de varias de —o todas— las emociones anteriores).