• Marcelo Aguirre

De la Víctima al Héroe. Un proceso de transformación


I. EL ARQUETIPO DE LA VÍCTIMA

Imprecisiones y paradojas

La mente humana tiene una complejidad inconmensurable, a lo cual debemos añadir que nuestras intenciones en ocasiones son contradictorias con nuestros principios, y nuestro razonamiento —en el que fundamos tales principios— muchas veces se halla viciado por opiniones y creencias que solemos generalizar a partir de experiencias particulares. Y lo que en ocasiones nos parece evidente muchas veces no es más que una visión errónea o inexacta —imprecisa— de la realidad, producto de nuestra asombrosa capacidad para realizar 'inferencias arbitrarias', es decir, para sacar conclusiones basadas en premisas insuficientes, basadas más en nuestros prejuicios acerca de lo que ocurre —tomados simplemente como hechos indiscutibles— que sobre una observación imparcial de los acontecimientos.

Además, nos encontramos a diario con paradojas que nos dejan perplejos, tales como que —aunque sus palabras digan lo contrario— no todas las víctimas manifiestan con sus acciones un auténtica voluntad de dejar de ser víctimas, y muchos victimarios declaran de sí mismos haber sido obligados por las circunstancias a hacer lo que los ha convertido en victimarios. En el primer caso, la víctima no es propiamente víctima; en el segundo, el victimario es, en el fondo, una víctima.

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