• Marcelo Aguirre

¿Eres políglota? Los 5 lenguajes del amor



Amor, ¿un lenguaje anti-Babel?


¿Por qué para algunas personas el amor es demasiado simple y para otros demasiado complejo? Algunos reducen la esencia del amor humano a una palabra, como ‘confianza’, ‘sinceridad’, ‘atención’, ’sexo’… Para otros el amor es una experiencia humana simplemente compleja y maravillosa, ‘lo mejor de la vida’; para otros, una experiencia difícil de definir, confusa, incluso caótica, irracional, que te lleva a cometer equivocaciones de los cuales te arrepentirás por el resto de tu vida. ¿A qué se debe tanta diferencia y discrepancia en el modo de entender y experimentar el amor?


Y aunque para algunos románticos ‘El amor es el lenguaje universal’, el lenguaje anti-Babel que todos entienden, sin embargo, la experiencia no siempre nos muestra que eso es así. Y es que a la polisemia de los términos se añade la idiosincracia de la experiencia individual. Es decir, más allá de los significados que nos brindan los diccionarios de cada idioma acerca de los términos amor/amar, debemos considerar el plus de significado idiosincrático que le atribuye cada individuo a lo que conoce, entiende, y ha ido experimentando en diferentes etapas de su propia vida bajo el nombre de amor/amar.


Gary Chapman (2018), en su best seller Los 5 lenguajes del amor, distingue cinco modos principales a través de los cuales los seres humanos manifestamos el amor. Se trata de un aporte sumamente importante para entender cómo funcionan las relaciones humanas en general —de amistad, de pareja, familiares, laborales— y por qué se generan malos entendidos acumulativos que, en muchas ocasiones, llevan a un creciente distanciamiento, e incluso a una irremediable ruptura.



En materia de amor, no hablamos todos el mismo idioma


En cuando a comunicar amor a un otro significativo —sea nuestra pareja, familiares o amigos—, ocurre lo mismo que en la comunicación humana en general, hay diferentes lenguajes, cada uno con su historia, sintaxis, gramática, semántica. No se trata sólo de una adecuada actitud o de tener la buena intención de entender al otro en la manera en que expresa lo que piensa y lo que siente, sino que es necesario aprender el idioma del otro.

«Mi preparación académica es en el campo de la antropología. Por lo tanto, he estudiado la ciencia de la lingüística, la cual identifica varios grupos de idiomas principales: japonés, chino, español, inglés, portugués, griego, alemán, francés, etc. La mayoría de nosotros creció aprendiendo la lengua de nuestros padres y hermanos, la cual se convirtió en nuestra lengua materna o primaria. Más tarde, quizá aprendamos otras lenguas, pero casi siempre con mucho más esfuerzo. Estas llegan a ser nuestras lenguas secundarias. Hablamos y comprendemos mejor nuestra lengua materna. Nos sentimos más cómodos hablando esa lengua. Mientras más usemos una lengua secundaria, más cómodos estaremos en nuestra conversación. Si solo hablamos la lengua primaria y nos encontramos con alguien que solo habla su lengua primaria, la cual es diferente a la nuestra, nuestra comunicación será limitada. Debemos depender de las señales, los gruñidos, los dibujos