Reemplazar clavijas: Cultivando formaciones mentales saludables

Actualizado: 17 oct

En el corazón de la práctica espiritual del Budismo se encuentra una enseñanza tan simple como profundamente transformadora; se trata de una técnica de autorregulación mental/emocional basada en una metáfora de la vida cotidiana (Thich Nhat Hanh, 2015, p. 189):
«Buda sugirió una práctica denominada "reemplazar las clavijas". Cuando una clavija de madera no es del tamaño indicado, o se pudre o se rompe, un carpintero la reemplazará poniendo otra exactamente en el mismo lugar, poniendo la nueva en el lugar la vieja. Del mismo modo, si adviertes que en tu conciencia surge una formación mental que consideras poco saludable, nociva, la práctica consiste en invitar a otra formación mental —una saludable— que surja para reemplazarla».
Esta práctica nos invita a gestionar activamente nuestras formaciones mentales poco saludables, reemplazándolas por otras más saludables, útiles o beneficiosas, en vez de simplemente quejarnos de cuánto nuestra mente nos hace sufrir.
(Nota: la expresión formaciones mentales, en el contexto de la psicología budista, significa pensamientos, recuerdos, imaginaciones y emociones asociadas a tales productos de la mente).
Thich Nhat Hanh (2015, pp. 188-189), el reconocido maestro Zen contemporáneo, en su bellísima obra, The Heart of the Buddha's Teaching, contextualiza y explica este pasaje del siguiente modo:
«Imagina un círculo dividido en dos. En la parte inferior se halla el "almacén de la conciencia"; y en la superior, la conciencia. Todas las formaciones mentales, saludables y nocivas, yacen en el fondo del almacén de la conciencia. Cada semilla del almacén de la conciencia cuando es "regada", se manifiesta en el nivel superior, es decir, en la conciencia. La práctica (el Mindfulness) llevada a la vida cotidiana significa procurar no regar las semillas nocivas del almacén de la conciencia, para no darles la oportunidad de que se manifiesten en la conciencia. Las semillas de la ira, la discriminación, la desesperanza, los celos y el deseo malsano están ahí, en el almacén de la conciencia. Hacemos todo lo posible por evitar que se manifiesten en el nivel superior. Por eso decimos a las personas con las que vivimos: "Si realmente me amas, por favor, no riegues esas semillas en mí; no es bueno para mi salud ni la tuya".
Tenemos que reconocer los tipos de semillas que no deben ser regadas. Si sucede que una semilla nociva, una semilla que produce sufrimiento, es regada y se manifiesta, hacemos todo lo que está a nuestro alcance para abrazarla con nuestra atención plena (Mindfulness) y ayudarla a regresar de donde vino. Cuanto más tiempo permanezcan esas semillas en nuestra conciencia, más fuertes se volverán. (...)
Si notas una formación mental emergente que es poco saludable, una forma concreta de practicar (Mindfulness) es invitar a otra formación mental a reemplazarla. Muchas otras semillas en el almacén de la conciencia son saludables y hermosas. Solo inhala y exhala e invita a una de ellas a subir al nivel superior de la conciencia, y la otra semilla, la nociva, descenderá al nivel inferior. A esto se refería Buda con "reemplazar la clavija"».
Nótese que el abordaje terapéutico basado en la práctica de la meditación o Mindfulness no significa suprimir, reprimir o negar nuestros contenidos mentales negativos —pensamientos y emociones— sino de transformar nuestra mente incorporando mayor conciencia, autorregulación y flexibilidad (Hayes, 2019). Esto es, transformar nuestro paisaje mental por medio de la práctica formal e informal de la atención plena en nuestro día a día (Kabat-Zinn, 2006), regando y nutriendo con la energía de nuestra atención las semillas positivas y saludables que yacen dormidas en nuestro interior, en el fondo de nuestra mente, en el almacén de la conciencia.

Bodichita, nuestro ser auténtico
Para la tradición budista, no se trata de hacer un esfuerzo titánico para convertirnos en alguien diferente a quienes somos. Se trata más bien de reconocer el potencial que yace en nuestro interior y activar las semillas saludables que, al manifestarse gradualmente, van expresando la mejor versión de nosotros mismos.
El término bodichita —asociado en algunas enseñanzas mahayana con nuestra naturaleza búdica, la esencia de quien ha despertado—, se refiere a la aspiración presente en el interior de todo ser humano a cultivar entendimiento y amor. Bodichita no es sólo el vago deseo de alcanzar algún día ese despertar, sino nuestra naturaleza auténtica y más profunda, con la cual podemos conectar siempre en el momento presente.
La práctica de la meditación basada en la atención plena o Mindfulness no es otra cosa que un camino de retorno a nuestra esencia, un reencuentro con ese fondo de claridad, serenidad y compasión que yace en las profundidades de nuestro interior.
Cultivando semillas saludables
Volviendo a la metáfora de las semillas, podemos decir que nuestra mente es como un jardín lleno de plantas que son manifestaciones de semillas tanto saludables como nocivas. Todos los días, estas semillas se manifiestan en nuestra mente a modo de pensamientos, emociones, deseos, recuerdos, imaginaciones, impulsos y acciones.
Cuando estamos "despiertos", conscientes de nosotros mismos en el momento presente, podemos elegir cuáles semillas regar y nutrir y cuáles no. Esta práctica no es otra que la autorregulación mental/emocional basada en el Mindfulness; y comienza con llevar la atención a la respiración. Al inhalar y exhalar conscientemente salimos del automatismo de vivir en piloto automático, y creamos un espacio de lucidez, de atención plena, un espacio donde nuestra conciencia está despierta, y donde podemos observar nuestras formaciones mentales sin ser abrumados o dominados por ellas.
Ejercicio:
Te invito, querido lector, a reflexionar un momento en la última vez que te sentiste abrumado por una emoción que te produjo malestar —tal vez fue la frustración en un momento tenso o la ansiedad ante un futuro incierto, o cualquier otra emoción incómoda—. Imaginá que podés volver a ese momento, pero esta vez permitite hacer una pausa para tomar una respiración profunda y consciente. (Al hacerlo, habrás creado un espacio entre el estímulo del momento —aquello que te molesta— y tu reacción frente a ello). Ahora, respirá un par de veces más, inhalá hondo y exhalá lentamente, e invitá a la emoción que quieras cultivar (amor, agradecimiento, serenidad...) a surgir y manifestarse en tu presente.

Pasos para reemplazar clavijas y potenciar el bienestar
A continuación te ofrezco algunos tips para llevar a la práctica la invitación de Buda y reemplazar las formaciones mentales nocivas por otras más saludables:
Respiración consciente: Si te resulta cómodo, llevá la atención a tu respiración tal como es, sin necesidad de modificarla. Podés notar cómo entra y sale el aire, y observar si algo cambia en tu cuerpo. / Variante: Si prestar atención a la respiración te genera inquietud, probá apoyar los pies en el piso y mirar a tu alrededor con los ojos abiertos. Notá algunos colores, sonidos u otros detalles del entorno que te ayuden a sentirte presente..
Reconocer y nombrar una emoción difícil: identificá la formación mental (emoción o pensamiento) que te genera malestar, inquietud o tensión; nombrala sin juzgar (sin etiquetarla como buena o mala); solo llamala por su nombre, como «Siento enojo», «Siento ansiedad», «Siento celos», «Mi mente está anticipando o recordando algo negativo», «Estoy notando en mí una exigencia que me pone tenso», «Estoy sintiendo rencor», «Estoy sintiendo tristeza», «Estoy sintiendo o pensando...» (lo que sea que te genere malestar, inquietud o tensión).
Reemplazar una clavija por otra: imaginá un carpintero que va reemplazando una clavija gastada por otra en mejor estado. Elegí una formación mental que quisieras cultivar, en la que te gustaría focalizarte por un momento. Podría ser un sentimiento de compasión, perdón, alegría, agradecimiento, etc. Intentá traer a tu mente un recuerdo o un pensamiento relacionado con esa formación mental que querés cultivar en este momento. Y sentí cómo, poco a poco, a medida que tu atención se dirige a ella, va creciendo.
Potenciar el bienestar (cultivar el jardín): imaginá que además de tus clavijas nuevas tenés una bolsa con semillas que ahora plantás en tu jardín. Las regás y, poco a poco, van creciendo y floreciendo, hasta llenar completamente tu jardín (tu cuerpo y mente). Para acompañar este proceso, podés nombrar repetidamente la formación mental que invitás a florecer, mientras respirás serenamente, por ejemplo, «Compasión... compasión... compasión...», o «Agradecimiento... agradecimiento... agradecimiento...», o «Calma... calma... calma...» (o cualquier formación mental saludable que quieras cultivar).
Sostener la práctica: te invito a practicar este ejercicio regularmente. Cuanto más lo hagas, más natural se volverá, y encontrarás más fácil cultivar un jardín de formaciones mentales más saludables para vos y para quienes te rodean.
Preguntas de auto-indagación
Te invito a sumar las siguientes preguntas en tu diario de reflexión personal:
¿Cuáles son las formaciones mentales 'poco saludables' que surgieron con más frecuencia en mí en las últimas semanas?
¿Qué semillas me gustaría cultivar con más frecuencia en mi interior?
¿En qué situaciones difíciles llevar la atención a la respiración podría ayudarme a crear un espacio de mayor claridad y serenidad?
Las prácticas de reemplazar clavijas y cultivar mi jardín son herramientas de autorregulación simples y valiosas que pueden potenciar nuestro desarrollo personal. Al elegir conscientemente qué tipo de formaciones mentales queremos cultivar, no solo estamos transformando nuestro mundo interior, sino también estamos influyendo en el mundo que nos rodea.
Cada práctica simple de atención plena es una oportunidad para reconectar con la conciencia del presente, y cultivar en el jardín de nuestra vida semillas de serenidad, gozo, amor, agradecimiento y bienestar.
Hasta la próxima,
Marcelo Aguirre
Referencias
Thich Nhat Hanh (2015). The Heart of the Buddha's Teaching. Parallax Press
Hayes, Steven (2019). Una mente liberada. Avery.
Kabat-Zinn, Jon (2006). Mindfulness para principiantes. Sounds True.



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